Investigadores de la Universidad de Indiana, Estados Unidos, realizaron pruebas con casi 30 jóvenes entre 18 a 29 años analizando cual puede ser el impacto de un juego violento en las funciones cerebrales. Los resultados, luego de 10 horas de juego por semana, fueron arrojados luego que analizar a estos chicos con un escáner sus cerebros, que en la parte frontal se percibía menos actividad, zona donde controlan las emociones, los impulsos y otras funciones.

Juegos como Counter Strike o Call of Duty son juegos violentos, o que dejan un estereotipo de violencia y destrucción, que no es sano, o en otras palabras, “atrofian el cerebro”. Además, al recibir menos actividad en su parte frontal de su “materia gris”, puede generar una conducta agresiva, producto de su probar juegos violentos.