Un estudio de Atesora concluye que la mala gestión del correo electrónico por parte del usuario cuesta a las empresas de todo el mundo unos 4.000 millones de euros al año.

Las pérdidas se ocasionarían por el mal uso del email que hacen los empleados por ejemplo contestando a todos los emails a medida que van llegando, recibiendo un sonido con cada email entrante o poniendo en copia a más gente de la cuenta.
Estas y otras acciones parecidas provocan pérdidas de productividad en la persona que las lleva a cabo y en las que son destinatarios de sus correos electrónicos. Se calcula que un 30% de la jornada laboral se dedica a la gestión del email: leyendo, contestando, borrando, … Si todo ese tiempo lo gastamos de forma poco eficiente lo estamos dilapidando.
En todo caso si lo que quieres es provocar falta de productividad y mal rollo siempre puedes seguir estas instrucciones sobre “como ser odiado por los compañeros de trabajo“.

Visto en La Vanguardia..